Mi hijo es autista

Cuando vamos a concebir nos hacen una serie de pruebas para detectar que el feto se desarrolle con normalidad, pero todas esas pruebas se hacen a nivel físico o a nivel de síndrome.

Cuando hay una alteración en el cerebro, en muchos casos no podrá diagnosticarse hasta el día del nacimiento, o incluso hasta que no hayan pasado ciertos años del desarrollo del niño.

En este caso vamos a hablar del autismo. Es un problema que es imposible de detectar hasta que el niño no se haya desarrollado unos cuantos años, cuando comience a tener ciertas muestras de actitud o de desarrollo personal.

¿Cómo saber si un hijo es autista?

El autismo se ve aproximadamente a partir de los 3 años de edad del niño. Las causas que lo determinan sería el que no sea un niño social con las demás personas (no confundir con la timidez), el no desarrollar el lenguaje y la comunicación y los pocos cambios de comportamiento, es decir, repetirá las secuencias a diario de cómo hacer las cosas y no le gustará que le cambien los hábitos puesto que eso le pondrá nervioso.

El autismo es mucho más desarrollado en el sexo masculino que en el femenino, suele haber un porcentaje más amplio de niños con autismo que al contrario.

Cuando un niño pequeño es autista se va notando en que no pone interés sobre las cosas de su alrededor, de las personas, ni del contacto social, incluso puede provocar llantos el estar cogido en brazos, rigidez, etc. Además se quedará mirando a puntos fijos, sin observar otra cosa y no reaccionará frente a otros estímulos.

A lo largo de su desarrollo personal con los años, puede llegar a reconocer cosas, personas y lugares. Pero es muy importante que los padres mantengan un orden con las cosas puesto que eso les generará estrés en caso de no ser así.

Cuando comienzan a decir palabras es a partir de los 3 años, pero nunca será un lenguaje al que puedan darle utilidad. Es posible que a lo largo del tiempo se pueda tener una conversación con ellos, pero no respetarán los turnos de palabras, ni pensarán en lo que las otras personas les están dando a entender o intentando que entiendan, digamos que impondrán sus pensamientos sin más y pisando la conversación de la otra persona.

Suelen tener actitudes repetitivas (colocar las cosas en el mismo lugar, golpearse de la misma forma, mover los brazos, etc.).

Los niños con autismo están condenados a las rutinas y los padres deben ser muy consciente de ellos, puesto que si se las rompen les pueden crear conflictos internos a nivel mental a los niños. Las cosas las deben colocar en el mismo lugar, en la misma posición, etc… Cualquier cosa que esté fuera de su lugar habitual le va a crear un conflicto a nivel mental y no es nada saludable para ellos.

Diagnóstico del autismo y profesionales que pueden ayudarle

Para diagnosticar el autismo en el niño se ha de estar seguros de que esas conductas no tienen nada que ver con otros problemas físicos (como una falta de audición). Los pediatras le harán un seguimiento según vaya pasando el tiempo para realmente descifrar si lo que el niño tiene es autismo o en su defecto otro tipo de trastorno que no tenga nada que ver con el mismo.

Los diagnósticos casi siempre se hacen antes de los 3 años, los padres comienzan a ver que sus hijos no se desarrollan de la misma forma o interactúan con ellos al igual que un niño de su edad. También que no usan el lenguaje o no prestan atención a sus llamados.

Conforme pase el tiempo y los años, los niños autistas que hayan desarrollado el lenguaje antes de los cinco años llevarán una vida más normal y más interactiva que un niño que no lo haya desarrollado, digamos que deja de ser un poco “autista” y va haciendo y desarrollando funcionalidades más normales.

En principio los padres deberán hablar con los terapeutas para ver cómo van a interactuar y a crearle sus hábitos desde el momento en que saben que su hijo es autista.

Se le llevará a escuelas para que desarrolle ciertas funcionalidades que le hagan facilitar su desarrollo a nivel más amplio y vaya mejorando con el tiempo.

Y en caso de ser necesario porque los niños no respondan a las pautas, terapeutas y cambios en los padres a favor suyo, se deberá usar un tratamiento específico para ellos, pero esto solo sería en caso de que los niños no respondiesen a las otras técnicas de desarrollo.

Un poco de esperanza

Si tienes un hijo con autismo, debes ponerte en manos de un buen profesional que pueda ayudarle cuanto antes. El pediatra que te corresponda podrá recomendarte qué profesional piensa que es el ideal para el problema de tu hijo, y cómo actuar para que el niño se encuentre cómodo y progrese.

Con la terapia adecuada, el niño conseguirá valerse por si mismo y llevar una vida plena. Para ello necesita el cariño, comprensión y sobre todo paciencia de sus padres, pero llegará un día en el que podrá realizar sus tareas sin mayor inconveniente y todo gracias al amor de sus progenitores.

Si te encuentras en esta situación, te damos todos los ánimos del mundo y las fuerzas necesarias para conseguir que tu hijo alcance la felicidad junto a sus padres.

También te recomendamos que visites la siguiente web sobre el Autismo en España. Quizás allí puedan comenzar a orientarte.

Mi hijo es autista
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2 octubre 2012 Sin Comentarios

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